El trincherismo en los chistes



-          ¡María! ¡Bajo al bar!
-          ¡Pues pégame ahora, que si no luego me despiertas!

Venga, ya lo sé. Es una hijoputez. Pero a la mitad de vosotros os ha arrancado una carcajada. Lo negro es cómico cuando no nos remonta a traumas todavía frescos.
El mismo amigo que me contó este chiste hace tiempo organizó una fiesta para levantar el ánimo a un tío al que le acababan de prohibir el deporte para siempre. La temática era “Bienvenido a la minusvalía”. Imagínense.
Este tipo de humor, cuando no es de obvio mal gusto, ayuda incluso a descargar de dramatismo una escena, incluyendo toda gravedad en un paquete cómico que suaviza la tensión como si esta fuera análoga a la relajación muscular que se experimenta tras una sonora partida de eje.
Bien es verdad que hay tópicos insuperables para ciertos colectivos. Lo entiendo. No puedo pedirle a la madre de Irene Villa que se ría con las decenas de chistes que se han hecho a costa de su hija. No se me pasaría por la cabeza enseñárselos. Y, créanme, me hacen reír un huevo.
NACHO VIGALONDO
La magnitud del asunto se la han dado los “escandalizados oficiales” del reino. Es lamentable que un chiste, por otro lado sin jodida gracia (de lo malo, digo) reciba un tratamiento parejo a la apología a la violencia.
La necesidad de muchos nombres del periodismo de abrazar cualquier elemento arrojadizo han elevado el comentario de un tipo ebrio a una categoría en la que otros, sedientos de notoriedad e infectados por el virus de la autoimportancia, se sienten cómodos defendiendo la bandera de la corrección política desde el anonimato twittero.
PALOS PARA TODOS
El problema, rumio yo, es que los chistes de este género no se suelen hacer en los dos sentidos. Echo de menos más burlas a moros, etarras, skins y tal. Falta un poco de riesgo bidireccional en del continuo regodeo a costa de los débiles.
Reconozco que me hace mucha gracia ver en dibujos animados a nuestro heredero enculando a su mujer o a Torrente despistando a unos negros con la ayuda de filetes crudos.
En una sociedad supuestamente libre lo grave es, pudiendo elegir no leer a un grosero, pretender someterlo a la censura y presión mediática para que se cierre un blog en función de unas cuantas sensibilidades heridas.
CONCLUSIÓN
Cada vez tengo más claro que encajar en esta sociedad piruletera y gominolosa  requiere de la aplicación tópica de grandes cantidades de suavizante, y a la par me crecen las ganas de tirarme al monte. A ver quién le cierra un blog a un ermitaño.

5 comentarios:

Stultifer dijo...

Nos rasgamos muy pronto las vestiduras. No sabemos reírnos de nosotros mismos, pero sí lo hacemos fácilmente de los demás. Pero ya ha surgido el chiste políticamente correcto: #humorelpais Yo me parto con tanta corrección.

juuul dijo...

qué blog tan políticamenteincorrecto y encantador :)

Miki dijo...

Me suena esto un poco... Simplemente apuntar que yo creo que hay chistes negros de Todo y Todos. No estoy muy metido, pero sé que la nueva Irene Villa es Marta del Castillo. Y al día siguiente del accidente de Spanair, me contaron un par de chistes durísimos (made in Tatxo).

Sobre la familia y los niños, dos cosas sagradas en cualquier sociedad, hay Miles. Se puede hacer un chiste con Todo, y se hace, sólo hay q juntarse con/ver/leer/escuchar la gente adecuada. Se me ocurren muchos y muy buenos (y google los tendrá mejores) pertenecientes a los más diversos genéros polémicos: minúsvalidos (físicos y mentales), homófobos, racistas (vascos, moros, negros, chinos, sudacas, gitanos, judíos...), políticos (para Todos los lados), religiosos (contra Todas las tendencias), etc.

Por ejemplo de etarras me sé unos cuantos (y la cantidad de tonterías por internet q hubo cuando pillaron a los de las fotos con la camiseta de españa, fue tremenda), me gusta especialmente: "Va un etarra con Miguel Angel Blanco llevándole al bosque donde le dispararon. Es de noche, no hay un alma, hace frío y viento que agita las ramas creando sobras tenebrosas. El bosque es sombrío a lo bruja Blair. Y dice Miguel Angel Blanco: "joder, esto me acojona un huevo". Y replica el etarra: "pues imagínate a mí, que me tengo que volver solo".

Son chistes. Y nos hacen reir. Y hay pocas cosas más grandes que eso.

PD: y otro de propina: "¿Porqué en Etiopía no se emiten los Simpsons por la tele?" "Porque son a la hora de comer".

PD2: un abrazo y enhorabuena por el blog

Miki dijo...

Perdón por el doble post, pero he preguntado comiendo por chistes de Marta del Castillo y necesitaba contarlo:

-¿Qué dijeron los amigos de Marta en el último botellón con ella?
-"O follamos todos o la puta al río."


Sublime.

Luis Chacón dijo...

estoy de acuerdo, el humor negro tiene un valor ingenioso para resultar efectivo, y no es fácil. es de tener muy poco sentido del humor lo de montar dramas por twitteos que sólo pretendían ser graciosos. he de añadir que soy gran fan del señor vigalondo desde hace tiempo!

un saludo!