HISTORIA DE UNA FOTO Nueva Europa



Esta foto nació con el nombre original de “La Nueva Europa”. Por aquel entonces yo estaba realizando mi primera visita a Turquía e intentaba poner experiencias al lado de todos aquellos argumentos y reflexiones que había oído y desarrollado meses antes.

Aquel día de febrero me puse a caminar por el centro de Ankara entre la nieve con tres objetivos, fotografiar a la gente de allí, visitar el museo de las civilizaciones de Anatolia y llegarme hasta la ciudadela de Ulus, el germen de esta ciudad de población similar a Madrid.

Lo del museo era la parte de la que menos convencido estaba y por eso me la quite de en medio pronto. Tenía razón. Menuda puta mierda. Nota a futuros turistas, no os gastéis el dinero en este rastrillo.

Hasta ahí la cámara de fotos estaba escondida en la mochila. Me habían contado que allí arriba si te roban o te asaltan es porque estás en territorio comanche. Luego todo resultó haber sido algo exagerado, pero mi acojone era grande suficiente como para estar obligado a reconocerlo. Tuve la suerte, sin embargo de coincidir con dos tipos excepcionales: uno de Murcia y otro de Tokio. ¿Lo mejor? Que eran padre e hijo. El señor había emigrado a Japón con veinte años y se había enamorado donde nace el sol. Precisamente estaba en Ankara visitando a su hermana. Hay linajes que llevamos la trashumancia en la sangre.

Empezamos una charla animada e hicimos juntos todo el camino por aquellas calles llenas de niños que correteaban alrededor tuyo gritando “¡Real Madrid, Raúl!”.

La colina de Ulus está coronada por un castillete que ofrece una panorámica espectacular de todas las montañas que forman y rodean la capital administrativa turca. Allí arriba, en cuestión de milésimas de segundo vi que los pájaros se despegaban del suelo y empezaban a batir sus alas al lado de esta chica. A la vez, intentando no pifiarla, levanté la cámara mientras cambiaba al programa A de “A toda hostia” y enfocaba de manera intuitiva.

El resultado fue una foto que, en mi humilde opinión, hace que aquel paseo con mis amigos hispano-japoneses valga la pena. No sé si representa la Nueva Europa ni siquiera estoy convencido de desearlo. Pero este día una embarazada con velo y dándome la espalda salió preciosa.

7 comentarios:

Stultifer dijo...

Sinopsis: Cuatro personajes se dan cita sin querer en un determinado lugar que no han elegido ellos para encontrarse. Allí viven una breve historia llena de sentimientos, descubrimientos, esperanzas y demás sorpresas. Antes del mediodía del viernes te habré robado la escalera.

CaraCola Light dijo...

Genial el final

emejota dijo...

Bien dirigida por Stultifer vengo a visitarte. Me ha gustado mucho tu narración y la imagen de la embarazada. Por cierto la de la cabecera ¿es la playa de La Concha en Euskadi con la marea alta? porque me ha encantado, sea la playa que sea. Un abrazo.

Oliver dijo...

muy bonita la foto, yo también vengo del blog de Stultifer.

Lo dijo...

Es muy muy bonita. Estaría guay que la protagonista descubriese algún día esta foto :)

Thiago dijo...

bueno, vaya publicidad que te ha hecho Stutli, jaja. Bonita foto, si señor.

Justo dijo...

Qué foto... puede ser un buen ejercicio en un instituto, realizar una interpretación, buscar elementos simbólicos..

Tuvo que ser interesante el viaje. Yo sólo he estado una vez en Turquía, Estambul, esta Navidad. En ocasiones me sentí conmocionado, y no es exagerado el adjetivo. Es la ciudad de la melancolía...