Parad ya, que me sonrojo


Siempre que pido a alguien que se de una visita por el blog le digo: "¡y critícame de verdad eh! Que loa halagos ablandan".

Sin embargo cuando llegas a casa y te quitas toda la armadura necesaria para caminar arriba y abajo, escaleras de metro, tiendas de reprografía atestadas de molestos estudiantes de Selectividad (si es que se llama así ahora); te toca el corazoncito que alguien se haya fijado en tí. Y además que te hagan miembro de la Orden del Stultifer de Oro. 

Joder, como la Reina de Inglaterra, pero en molón. Si queréis comprobar si su criterio no es tontuno, echádles un ojo. Si soy conformistas simplemente daos un paseo.

Eternamente agradecido,


Fer

2 comentarios:

Stultifer dijo...

:)

Lo dijo...

Joe qué guay!!
Hay que ver las pequeñas alegrías que nos da a veces este cacharro :)


Ah! me puedes invitar a ron sin problemas!!! jaja