Maricones

¡Qué avanzados somos diantre! Estoy hoy “orgullosísimo” de la sociedad que, afortunadamente, tengo a bastantes kilómetros de distancia por unos días.
Salió hace poco en la prensa una foto de dos de mis ídolos futbolísticos (Ibrahimovic y Piqué) sacada por un tipo que estaba paseando por allí con una cámara. No les separaban más de treinta centímetros, y claro, a los periódicos y programas de sobremesa les empezó a hacer el chichi pepsicola y imaginaban en su cabeza unas cifras de audiencia que te cagas.
¿Ser un poco consecuente, o simplemente sensato? ¿Para qué? Si ya expiamos nuestros pecados montando una fiesta brutal cada año que corta la Gran Vía montados en carrozas y con la copa en la mano. Es decir, que si hay una guerra o lucha social de las que valen sí, pero solo si tengo una copa en la mano.
Las del día a día nos las pasamos por el forro de los cojones, y perdonen mis lectores mi francés, pero lo que hacen esta gente no tiene nombre.
Nos inventamos leyes absurdas, cupos discriminatorios, igualdades ficticias…; todo en nombre del progreso y la integración. Para que  salgan dos señores en medio de una conversación que podría versar sobre cualquier cosa (la vida de vestuario combina la masculinidad y el compadreo íntimo para quién no tenga ni pajolera idea) y claro ¡ay que están haciendo manitas!
Imaginémonos que sí, que son gays. A mí personalmente la vida no me ha cambiado nada en los segundos posteriores a planteármelo. Es más, estoy seguro de que hoy por la tarde van a jugar con el cuchillo entre los dientes como en cualquiera otra ocasión. Quizá, sin embargo, un chavalito, en una habitación encerrado porque se siente distinto a los compañeros y porque cuando roza a un chico se le abulta la entrepierna, al ver un gesto de homosexualidad normal entre dos caballeros podría algún día llegar a pensar que su vida no va a estar llena de obstáculos por el tipo de genitales que tiene su compañero de catre.
Pero claro, al ver este espectáculo no puede sentirse más que hecho mierda, porque en el fondo sabe, que aunque la gente vaya de que no le importa, cuando entre en un puesto de trabajo, dirán de él “mira, ese tío es de Barcelona, estudió derecho y es gay”. La intimidad seguirá estando en la punta de la lengua de todos esos malnacidos que no tienen suficiente con sus vidas. Aquellos que como su cama no les da nada sienten que pueden meterse en la de los demás y opinar.
Cretinos, desgraciados, hijos de la gran puta. Vosotros sois los verdaderos fascistas.


5 comentarios:

Lo dijo...

Cómo me gustas cabreado!!
Suscribo todas y cada una de tus palabras...te pondría algo más sabio e inteligente pero la rasaca no me lo permite...
un besooo :*

Anónimo dijo...

la prmevera vez que entro en tu blogg y que leo algo tuyo.
me encantaron tus palabrass! te sigoooo
Suertee! ;)

Georg dijo...

No tengo ni idea de lo que cuentas acerca de esa foto (tal vez no lo haya leído bien... Ibra y Piqué?), pero tu post me ha parecido muy claro y bueno.

Vengo a través de blogesfera (de actualizar mi última entrada) y he empezado a leerlo ahí. Por cierto, ayer fue un gran espectáculo, aunque no jugara Ibra.
Saludos! :)

elgatofloro dijo...

chapó!

pero se te escapo un y..aunque yo no sea la más indicada para hblar de eso je..

k digo yo, k mola lo del cabreo arturorevesiano

un beso

y si te escribo, soy yo, Marta.

pd: el blog ya tiene espacio para comentar, y ya tengo la web, ahora solo falta k tenga tiempo para meter los contenidos

muuuua
desde dnd escribes?

ROBERTO dijo...

Le metiste killer, ja ja.
SALVAMEEEE, SALVAMEEE. Sabes lo que se opina por las estirpes astures, a toda esa gente:
POLVORAAAA!