LOSTS....

Si no has visto el final de LOST y tienes intención, no leas a partir de aquí. Fíjate que soy colega que hasta me ahorro el título que os jodería a todos los que no hayáis desayunado hoy con mi primo Locke y...






Me siento como cuando una novia superpivón de la que estás profundamente enamorado te deja. El resultado es una mezcla de sentimientos y tentaciones muy peligrosa para la dignidad personal: por un lado te dan ganas de actuar en plan Sabina con pasta (“¡Taxi!”) y hacer lo de “tú no me echas que me voy yo”; mientras que por el otro miras la boca y piensas “ahora ya no puedo morder esos labios” y tienes más ganas que nunca, como si tuvieras mono. Más adentro solo entro cuando tengo el ordenador apagado, que con tecla cerca puedo revelar secretos sobre mí de los que me arrepentiría.
No me esperaba que el pintas de Lindeloff me hiciera madrugar para ponerme un final a los Serrano. Cualquier otro fácil podría haber valido, pero tener que acordarse de Antonio Resines…Y es que en Telecinco no importaba, pero aquí uno tenía las expectativas mucho más elevadas.
Se me mezclan en el alma tres tipos de sentimientos:
-          Nostalgia y fidelidad: me niego a olvidar todas las horas que he perdido desde el último otoño. No puedo dejar atrás el día que, por ejemplo, me tragué once capítulos uno detrás de otro sin siquiera parar para comer, porque tenía que ver cinco temporadas antes de que empezara la sexta.
-          Inquietud: me cuesta cagarme en la puta madre de los productores e insultarlos con desprecio antes de pensar y darle vueltas al tema. No todo puede ser tan obvio. Nada puede ser tan sencillo.
-          Desprecio, desengaño: empecé a ver la serie sabiendo que acababa en la sexta. Por tanto me maravillaba que todo lo que pasaba capítulo a capítulo, todas las entrejodiendas que me entraban tras el pantallazo final de cada capítulo;  eran parte de un gran laberinto que tenía salida. “Esto solo puede haber sido concebido de setas” le he dicho alguna vez a mi amigo Jabalí. “Qué genios”, pensaba.
“Menuda puta mierda” , dice el presente.
No hay, sin embargo, sacar una mala lectura de todo esto: unos cuantos tíos han montado un universo de fans (que van vestidos con un mono de obra pensando que es guay) basado en la pura improvisación y en el ir tirando para adelante. Han triunfado con el método de “vamos a escribir todo lo que se nos ocurra, que total, luego lo chapamos con machete, le ponemos cinta aislante y desfilando”.
Y es que a veces no hay más salida que acabar pasteloso. Como este artículo, por ejemplo. Porque si lo que nos queda tiene que ser bueno es el que todavía podemos ser los primeros en hacer una serie de estructura “redonda”. Lindeloff&Co, habéis perdido vuestra oportunidad. What a fucking pity.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Han sabido engancharnos del principio a fin, con preguntas, y cuando llegamos no las tenemos. Esto de primera para mucho puede ser decepción. Pero, ¿que pueden ser esos misterios? ¿Que tienen en común? Que son cosas en las que cuesta creer. Pero al final, todos creen.
Sean blancos, negros, coreanos, iraquíes.
Sean villanos, héroes, dioses.
Sean gordos, flacos, pijos, creyentes.
Sean doctores, fugitivos, estafadores.
Sean lo que sean, se reúnen todos en el mismo sitio, para disfrutar y hablar de aquellos momentos en la isla, donde daba igual fueses lo que fueses, creyeses en lo que creyeses, ya que estaban unidos.

Todo esto se nota, por poner un ejemplo, en las vitrinas de las iglesias, donde se ven todos los símbolos de las religiones juntas

Bien, en cuanto porque a Ben no esta iglesia, supongo que porque ahora tiene que cuidar de Alex, donde este sera el punto de felicidad que necesitaba. Aunque todavía no se muy bien si es por esto.

Hay más cosas que necesito analizar, pero creo que iban por ahí los tiros.

Anónimo dijo...

Los Serrano???? Veo que te has dejado influenciar por la encantadora señorita de gafas de pasta rojas que se merecía una patada en la boca y que ha salido comentando Lost en las noticias matinales de cuatro.
NADA, repito NADA, es una ensoñación de Jack. La isla fue real. Todo lo que pasó fué real.
Lo que hemos visto es la muerte de jack, y sabemos que al morir, sea cuando sea que mueran, todos se reunen en la realidad paralela. Juliet o Charlie, por ejemplo, habían muerto hace tiempo, y allí estaban, y Hurley,Ben, Desmond y Penny morirán en un futuro,(no se cuenta cómo porque sino la serie no tendría fin ni en 10 años) y acabarán ahí tal como se ha visto. (Por eso Hurley le dice en pasado a Ben que "fue" el mejor número 2, y ben le responde que él fue el mejor número 1, porque ellos ya han pasado eso, han vivido su vida, han muerto, y están en esa especie de limbo de reencuentro) Se supone que después de tu muerte te reencuentras con aquellos con los que has vivido la etapa más importante de tu vida.... y eso es lo que han hecho en la iglesia, reunirse todos.

Lo dijo...

NO ME GUSTO NADAAAA!! pero nada nada nada, enfadadísima estoy...