Crónicas Turcas (VII): Youtube.com


Lo primero que se debería contar a un potencial turista que pretenda viajar a Turquía es quién es el Líder, el padre de los turcos: Atatürk. De modo contrario al llegar empezará a preguntarse a cada paso “¿quién pelotas es este nota?”.
El despistado visitante aterrizará probablemente en el Aeropuerto Internacional de Atatürk, Estambul. Allí empezará a ver cuadros con su imagen. Cambiará pasta donde menos le roben y comprobará que el sujeto que antes pensó que sería una estrella del Rock o un revolucionario guerrillero tipo che también sale en todas las monedas y billetes. Da también nombre al estadio olímpico de Estambul y tiene un mausoleo supermolón donde descansa la cajita con sus restos bajo una gran piedra.
Lo de Atatürk, por cierto, no es el apellido; se llamaba Mustafá Kemal pero le pusieron el apodo (en turco “padre de los turcos”) por haberse inventado el país que hoy más o menos conocemos.
Pero no quiero yo empezar a tirar de Wikipedia ni de rumores callejeros (la primera está llena de hazañas molonas y los segundos son el plan “Sálvame Deluxe”). Esta introducción era para ilustrar que bueno, que este tipo fue importante. Es hasta tal punto sagrado que hablar de él en términos no elogiosos te puede llevar al trullo.
Y aquí no son tan condescendientes: son la parte dura de la alianza de civilizaciones. Porque aunque las clases más educadas entiendan de progreso (hasta cierto punto, porque el turco más avanzado que conozco enarca una ceja cuando se le habla de que dos maromos pueden casarse con besito final y todo), la población general es del rollo de “alianza chachi, pero alíate tu a nosotros que yo no cambió ni pa´tras”.
Claro: la libertad a veces hace que estos mundos chirríen. Poner en manos de griegos y turcos una plataforma para insultarse en público es casi tan peligroso como darles una lanza y tirarlos al ruedo de Las Ventas. Unos empezaron contra los otros hablando de que si los gays venían de Grecia; y claro, el griego en cuestión con la cámara de vídeo más cercana debía de ser el caliente y pensó “pa mancar voy al cuello” y empezó a decir “cositas inapropiadas” del Líder.
Vía rápida: uno, dos y tres, y youtube.com a tomar por saco.
Aquí ni Supremo, ni libertad de expresión, ni tolerancia, ni diálogo, ni hostias.
Y aunque, gracias a un par de pillos, youtube.com tiene en Turquía el quinto país que más le visita (efecto Ley Seca), es muy desalentador ver como setenta millones de peña están subyugadas por la ignorancia y la superstición. Los insultos y las descalificaciones sin sentido caen por su propio peso. La mordaza y la falta de libertad hablan por sí solas. Entre velos y silencios está la cosa.

3 comentarios:

Stultifer dijo...

Todos los llamados "padres de la patria" son iguales. Otro ejemplo igual es el rey de Marruecos. Su foto preside autopistas, barberías, mercados, actos oficiales y chiringuitos en el campo. Y todos tienen en común el que les gusta prohibir para que la gente no opine ni piense. Un gusto tener un "padre de la patria".

Lo dijo...

Qué cosas más bonitas pasan por el mundo, de verdad...

Mira qué bien te vino el regalito, además así me entero yo de esto que no tenía ni idea!

ROBERTO dijo...

Atatürk.
De ata turkos, amarramiento en corto.
PD: Por escribir esta gilipòyez, se me ha caido el yoghourt, encima del teclao.