Volcanes y erupciones


¡Qué pequeñitos nos sentimos todos se repente! Nos han jodido el negocio de mundo golosinoso y piruletero.
A un inoportuno volcán le entran las ganas de toser y nos quedamos todos en casita. O fuera de casita, que es más putada.
Vaya por delante que yo, que alguna relación tengo con el mundo de los avioneros, pienso que los aviones tienen que permanecer posados cuanto tiempo sea necesario. Porque parece que ahora se quiere pasar el carro por delante de los bueyes. “Flexibilizar el espacio aéreo” dicen algunos cantamañanas. Hasta que palme un avión con 250 pasajeros a bordo. Entonces vendrán los lloros, las culpas, los dedos inquisidores, los periodistas “que ya lo sabían” – pero no lo habían dejado escrito -, etc.
Lo que pasa es que hay algún empresario poco prudente que se ha dado cuenta de repente que a la naturaleza no se la puede manipular a placer, como a lo que Sánchez-Dragó le da por llamar “ciudadasnos”. Nos gusta mucho jugar a ser dioses (los chinos ahora te hacen borrascas a la carta) y nos viene bien que de vez en cuando nos den un capón. La pachamama acaba de meterse en el papel de mafioso y la verdad es que lo hace de puta madre (el que puede, puede; el que no, se jode): “¿quieres hacer un negocio sin contar conmigo hermano?”. Pum, pum. Pólvora.
Y es que hay empresas que no consideran tener un seguro para este tipo de eventos probables. Luego pierden millones y tienen que ser los impuestos del ciudadano los que eviten la puesta a subasta del mercedes y la casa en la Costa del Sol. Filosofía socialista. Que cada perro se lama su pijo, y el que no sea previsor que se joda. A mí que no me roben.
Me da mucha pena por Islandia. No conozco a ningún islandés, pero todos de los que tengo noticias me caen bien. Es enternecedor como un grupo de personas que no llegan ni a la tercera parte de la población de Vallecas se juntan para hacer un país. Primero en la quiebra por la crisis, y luego la lava. Si es que no se puede tener jacuzzi natural gratis y esperar irse de rositas. De nuevo la naturaleza mafiosa. Qué cabrona.
Yo ahora mismo estoy viajando en tren al interior del Atlas, previa parada de día y medio en Puerto Banús. De ahí a Imlil y para arriba del Toubkal. Estoy seguro de que a los bereberes les importa un carajo lo de los volcanes. Hasta que el sol no salga por poniente y empiecen a resonar las trompetas del apocalipsis por los valles marrones no creo que pierdan una hora de sueño; y qué envidia les tengo, leches.

3 comentarios:

Jordy dijo...

Yo como los bereberes, lo siento poe el que tenga que coger un avión, pero cuanta más mercancía se tenga que mover por carretera mejor, y más aún si baja la demanda de combustible...esperemos que baje algo el precio a lo Keynes, a lo Keynes, que cada uno "lama o seu carallo" como decimos en GZ¡¡¡¡

Miguel Jesús dijo...

Con una frase robada, escasa y para algunos casi ambigua...
"I'm Loving It"...

No tanto por ver como los peseteros adormecidos en su montaña de monedas de oro no han sido previsores, sino porque -me molesta- que la gente no sepa hacer negocios y luego vaya rapiñeando las pocas monedas que otros, con sudor y sangre, exprimimos día a día cuando sea y como sea... (no se por qué, pero creo que sabes por donde tiro... jajaja).

Sigue con tu blog, que ya casi me han entrado impulsos maquiavélicos de mandárselo a la gente... y hacerle publicidad... (pero para eso aún le queda un poco)

Un saludo socio

Miau. dijo...

El tatuador por el que preguntabas en el blog de Mirana es este http://www.myspace.com/denotattoo