Mujeres I (Puerto Banús): INTRODUCCIÓN

Tengo intención de escribir una serie de artículos a lo largo del tiempo acerca de la mitad de la población que más me importa. Soy hombre y aunque tengo un amor fraternal por mis colegas machos (y no tan machos) las que me vuelan la cabeza son ellas.
No soy feminista, soy amante respetuoso de las damas. Creo que todos les deberíamos tener en un pedestal; no porque nos hayan parido, sino porque nos sirven de ilusión, de alegría, de aprendizaje (con sus hostias traperas), de risas, de excitación, de mejores amigas y de musas. Esto sirve para gays y heteros – no es que quiera ser políticamente correcto; me odiaría – simplemente es así.
Les debemos el asiento en el metro, la cabeza descubierta, el paso al entrar por una puerta, trato preferente y un trato exquisito. El que no cumpla esto es o un sádico, o un maleducado o simplemente un gilipollas; dejando a un lado a los criminales, sabandijas de los que no quiero ni hablar.
Aclaro todas estas cosas porque no quiero que se tome con confusión la aproximación que voy a hacerlas aquí. De algunas hablaré muy bien y de otras muy mal; y en los casos excepcionales, hablaré regular o de manera condescendiente. Resumiendo: amo a las féminas.

Estos dos últimos días los he pasado en Puerto Banús descansando y tomando un poco el sol para coger fuerzas y chicha (¡Ay, abdominales no os vayáis!). He tenido mientras tanto de comprobar que la Costa del Sol es uno de los lugares que más concentra perfección estética femenina.
Es esto un gran concesionario al aire libre. De coches y de mujeres.
Y quitando el Mercedes G, los coches me interesan bastante poco.
Digo esto para ilustrar la cantidad de páginas que se pueden escribir inspirándose por aquí. Esto sin conocerlas. Vendré sin embargo sin utilizar este paraje como reposo previo al alpinismo. Ocean Club, Nikki Beach…espero conocer y poder contar, sino me tendré que conformar con recrearme la vista y tanto sufrimiento es castigo cruel e innecesario. Sería como comer una hamburguesa delante de un mendigo muriéndose de inanición.


*En realidad mi intención era empezar hoy. Las bellezas moras me han volao la cabeza. No me queda tiempo porque mañana tengo que conducir muchas horas camino de la cordillera del Atlas. Esperad por mí.

Sed felices y daos muchos mimos.



Don´t y'all love it?


2 comentarios:

Jordy dijo...

Disfruta y continua escribiendo¡¡¡¡ me gusta la forma, el continente y el contenido¡¡¡¡

Lo dijo...

Me has recordado a esto:

http://www.youtube.com/watch?v=RKhxiHVmXiU&feature=player_embedded